Como es tradición desde hace tres décadas, los universitarios de Roma se han dado cita esta tarde en la basílica vaticana de San Pedro para preparar la Navidad
Como es tradición desde hace tres décadas, los universitarios de Roma se han dado cita esta tarde en la basílica vaticana de San Pedro para preparar la Navidad.
Benedicto XVI entrega a la representante de una universidad romana la carta de san Pablo a los Romanos. Como es tradición desde hace tres décadas, los universitarios de Roma se han dado cita esta tarde en la basílica vaticana de San Pedro para preparar la Navidad.
En primer lugar con la Eucaristía que ha presidido el cardinal vicario del Papa, Agostino Vallini, momento en que se han presentado al purpurado los jóvenes que se preparan para recibir el bautismo y la confirmación.
Posteriormente Benedicto XVI ha acudido a la basílica, entre la calurosa acogida de miles de universitarios, y les ha hecho entrega de la carta de san Pablo a los Romanos.
Para el Santo Padre, esta epístola es la “máxima expresión del pensamiento paulino”, el “signo de su especial consideración por la Iglesia de Roma”, un “mensaje vivo para la Iglesia viva” y “uno de los textos más importantes de la cultura de todos los tiempos”.
El apóstol Pablo, gigante de la evangelización, anuncia la salvación que Cristo trae a la humanidad. “La salvación es un don que pide siempre ser acogido personalmente –explicó Benedicto XVI-. Es éste, queridos jóvenes, el contenido esencial del Bautismo que este año se os propone como un sacramento que hay que redescubrir”.
El mensaje de Pablo en su carta a los Romanos es el del amor de Cristo, el amor que construye la vida nueva del cristiano. “Es un mensaje de fe, cierto –añadió el Papa-, pero al mismo tiempo es una verdad que ilumina la mente, ensanchándola según los horizontes de Dios; es una verdad que orienta la vida real, porque el Evangelio es el camino para alcanzar la plenitud de la vida”.
En un clima festivo, con marcado sabor navideño, los jóvenes han agradecido a Benedicto XVI este regalo por el Año Paulino, y han recordado conmovidos la última Jornada Mundial de la Juventud en Sydney. Además una delegación australiana ha recibido de la delegación universitaria rumana el icono de María, Trono de la Sabiduría.
COPE Marta Lago (Roma) – 11-12-08