El «New York Times» rectifica sobre la marihuana: 3 titulares sobre adicción, psicosis e infartos
El New York Times reconoce que Estados Unidos «tiene un problema» con la marihuana: 18 millones la consumen casi a diario y crecen los riesgos.
Si en las últimas semanas ha destacado un cambio editorial en torno a las drogas, ese es el del New York Times. Hasta no hace mucho, campañas y series como la de 2014, “El gobierno federal debería derogar la prohibición de la marihuana”, situaban al periódico como uno de los referentes de su legalización. Doce años más tarde, poco después de que Trump haya avanzado en la liberalización de su consumo, los estragos no solo son crecientes, sino que han llevado al mismo medio a retractarse con un editorial dedicado por entero a repasar consecuencias y retos bajo el titular “Es hora de que Estados Unidos admita que tiene un problema con la marihuana”.
Una sonora disculpa
La propuesta podría cuestionarse por “populista” o demagógica, de no ser porque el medio se encuentra en máximos históricos de audiencia -acaba de cerrar 2025 con 12,78 millones de suscriptores-, como también sucede con los consumidores de marihuana en todo el país: los seis millones de personas que hacían uso de la sustancia en 2012 palidecen ante los -al menos- 18 millones que la consumen casi a diario a lo largo y ancho de los Estados Unidos.
El arrepentimiento mostrado por el Consejo Editorial del New York Times comienza evocando 2014, cuando el medio abogó a través de seis artículos con predicciones y proclamas que el tiempo ha demostrado ser erróneas.
“[La serie] comparaba la prohibición federal de la marihuana con la del alcohol y defendía su derogación… Los defensores de la legalización predijeron que tendría pocas consecuencias negativas, en nuestros editoriales describimos la adicción y dependencia de la marihuana como problemas relativamente menores”, expresaba el editorial.
Había incluso quienes sostuvieron que la marihuana “era prácticamente inocua”, que podría aportar beneficios para la salud o incluso que la legalización no conduciría a un mayor consumo.
Pero ahora -12 años después- “está claro que muchas de aquellas predicciones fueron erróneas”, se lee.
La realidad y los hechos tras la legalización
Entre los principales datos que lo demuestran, el Times destaca y admite que:
• La legalización ha propiciado un consumo mucho mayor. Las encuestas indican que alrededor de 18 millones de personas en Estados Unidos han consumido marihuana casi a diario (es decir, unas cinco veces por semana) en los últimos años.
• Hoy, más estadounidenses consumen marihuana a diario que alcohol.
• Este aumento del consumo ha traído consigo un incremento de la adicción y otros problemas. Cada año, cerca de 2,8 millones de personas en Estados Unidos padecen el síndrome de hiperémesis cannabinoide.
• También ha aumentado el número de personas ingresadas en hospitales por episodios de paranoia y trastornos psicóticos crónicos relacionados con la marihuana.
• Además, algunos peatones han resultado heridos, incluso por conductores que estaban bajo los efectos de esta sustancia.
• La principal preocupación es el consumo excesivo. Al menos una de cada diez personas que consume marihuana desarrolla adicción, una proporción similar a la del alcohol. Incluso quienes no desarrollan dependencia pueden consumirla en exceso.
• Los directivos saben que pueden aumentar beneficios restando importancia a los riesgos del consumo frecuente: más de la mitad de las ventas del sector procede del 20 % de clientes considerados consumidores intensivos. La industria legal del cannabis superó los 30.000 millones de dólares en ventas en 2024, una cifra cercana a los ingresos anuales totales de Starbucks.
Valiente crítica, ¿tímida propuesta?
Pese a la sincera crítica y reconocimiento de culpabilidad en la promoción de la marihuana, las propuestas del Times parecen quedarse a medio camino entre la liberalización y la prohibición:
“Estados Unidos no debería volver a la prohibición para solucionar estos problemas…Sin embargo, existe un amplio espacio entre una prohibición penal severa y una legalización comercial sin apenas control. Así como Estados Unidos fue demasiado lejos al prohibir la marihuana, recientemente ha ido demasiado lejos al aceptar e incluso promover su consumo”.
El Consejo Editorial del Times considera, en este sentido, que los gobiernos “pueden mantener la droga legal y, al mismo tiempo, aplicar posturas que reduzcan sus principales efectos negativos”, mencionando al mismo tiempo el “importante papel” que debería recaer sobre la cultura y normas sociales.
Las tres propuestas de actuación
A modo de conclusión, se proponen tres medidas concretas a medio camino entre la liberalización total y la prohibición:
• El primer paso para reducir el abuso debería ser un impuesto federal sobre la marihuana. Los estados también deberían aumentar sus impuestos, que hoy en algunos casos apenas suponen unos céntimos adicionales por porro. Deberían situarse en varios dólares por unidad, no en céntimos.
• El segundo paso debería consistir en restringir las formas más dañinas de marihuana. El cannabis actual es mucho más potente que el de antes de la legalización. No sorprende que esta mayor potencia haya contribuido al aumento de la adicción y las enfermedades. La respuesta adecuada sería prohibir cualquier producto que supere el 60 % de THC e imponer impuestos más elevados a las variedades más potentes.
• En tercer lugar, el gobierno federal debería actuar sobre la marihuana medicinal. Décadas de estudios han resultado decepcionantes para sus promotores, al encontrar beneficios médicos limitados. Sin embargo, muchos dispensarios afirman sin pruebas que trata numerosas enfermedades. El gobierno debería perseguir estas afirmaciones desmesuradas, emitir advertencias claras y cerrar los establecimientos que no cumplan.
Tres grandes riesgos de la marihuana de los que ha alertado el Times
No son pocos los que consideran que las medidas se quedan a medio camino o que pretenden abordar las consecuencias perjudiciales sin tratar de lleno sus causas últimas. Algo especialmente arriesgado, teniendo en cuenta que el mismo New York Times ha alertado últimamente sobre algunos riesgos y peligros especialmente graves. Estos son algunos de los titulares y sumarios más representativos al respecto de los últimos meses:
La adicción a la marihuana, asociada a un mayor riesgo de muerte
El 6 de febrero de 2025, el New York Times se hacía eco de la publicación de dos de los mayores estudios canadienses en torno a las tasas de mortalidad y psicosis asociados al consumo de cannabis.
Según se reflejaba, “los pacientes con trastorno por consumo de cannabis tenían diez veces más probabilidades de morir por suicidio que la población general. También presentaban mayor riesgo de fallecer por traumatismos, intoxicaciones por drogas y cáncer de pulmón”. Uno de los estudios mostraba de forma contrastada los efectos perjudiciales de la legalización de la droga, que en Canadá se ha asociado el trastorno por consumo de cannabis con un mayor número de casos de esquizofrenia y psicosis.(…)
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