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Precisiones de la Prelatura del Opus Dei sobre Torreciudad

Precisiones de la Prelatura del Opus Dei sobre Torreciudad

Ante las informaciones publicadas sobre Torreciudad y la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, la Oficina de Información del Opus Dei en España desea recordar algunos hechos documentados

Una resolución solicitada por el obispo

El nombramiento, por parte del Papa Francisco, de monseñor Alejandro Arellano como comisario pontificio plenipotenciario para Torreciudad se produjo a petición del obispo de Barbastro-Monzón.

La propia diócesis lo reconoció en su comunicado del 9 de octubre de 2024, en el que agradeció la respuesta a «su solicitud», manifestó su «absoluta confianza en las resoluciones de la Santa Sede», y se puso a disposición del comisario.

La Prelatura expresó igualmente su plena disposición a colaborar y mantiene su compromiso de acoger la resolución de la Santa Sede.

Los acuerdos vigentes son públicos

La documentación jurídica esencial está publicada y puede ser consultada por cualquier persona en la página de preguntas y respuestas sobre Torreciudad.

Nunca ha estado en discusión que la propiedad de la imagen corresponda a la diócesis. La controversia se refiere al alcance y vigencia de los derechos de uso, custodia y ubicación establecidos mediante acuerdos entre las partes.

En la escritura pública del 24 de septiembre de 1962, inscrita en el Registro de la Propiedad de Benabarre, se cedió a perpetuidad el dominio útil –no la propiedad, que corresponde a la diócesis– de la antigua ermita y de la imagen. Como contrapartida, se asumieron, entre otras obligaciones, su restauración y conservación, la promoción del culto y la garantía de acceso a los peregrinos.

Posteriormente, el acuerdo documentado el 8 de septiembre de 1966 estableció que el Patronato construiría y financiaría el nuevo santuario con la condición expresa de que la imagen recibiera en él culto y veneración. El mismo acuerdo dispuso que la antigua ermita y el nuevo templo formasen «un único recinto convenientemente cercado».

El obispo que aceptó esta disposición fue monseñor Jaime Flores, el mismo que había suscrito el acuerdo de 1962. La imagen no fue trasladada a otra población ni apartada de Torreciudad: fue colocada, con autorización documentada de la diócesis, en el nuevo templo construido a pocos metros de la ermita y dentro del mismo conjunto devocional.

La talla en ningún momento fue apropiada clandestinamente. Siempre con autorización del obispo, fue restaurada en 1964 y nuevamente en torno a 1970, y desde 1975 preside el retablo de este nuevo templo, expuesta públicamente a la veneración de todos los fieles.

Es legítimo que actualmente existan interpretaciones distintas acerca de los efectos jurídicos de los acuerdos. Corresponde a la autoridad competente resolverlas. Pero una diferencia jurídica no puede convertirse en una acusación ofensiva sin fundamento. Por todas estas razones, rechazamos que lo sucedido pueda describirse como una sustracción, una usurpación o una retención ilegal, como sugiere el obispo de Barbastro en el comunicado del 31 de agosto.

Una devoción más accesible y universal

La finalidad de las actuaciones emprendidas en Torreciudad desde los años sesenta fue conservar la imagen, restaurar la antigua ermita y facilitar que muchas más personas pudieran Voluntad de comunión (…)

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OPUS DEI. Sala de Prensa