Archive for the 'Avisos' Category

Cine-Fórum. Viernes, 17 de febrero de 2017: ´Ida´

ida´Ida´, una de las Películas más premiadas de la historia      

OSCAR 2015 a la mejor película extranjera. PREMIOS CINE EUROPEO 2014: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz, Mejor Guión y Premio por votación del Público. Premios y distinciones en Varsovia, Londres, Toronto, Gijón (Gran Premio de Asturias), Madrid (Goya), Nueva York, Los Ángeles… Ver vídeo sesión anterior -pero donde se comenta esta película- pinchandoAQUÍ

Sesión de Cine-Fórum de la Asociación Tiempos Mejores en colaboración con el Ayuntamiento de Torrelodones. Viernes, 17 de febrero de 2017, a las 6 de la tarde, en el CENTRO MUNICIPAL DE SERVICIOS SOCIALES. Presentada por el doctor Juan Maciá Mercadé.

Entrada libre limitada al aforo.

 

¿Por qué arrasa «Resucitado [Risen]»?

Captura de pantalla 2016-03-09 a la(s) 11.25.23Porque ve a Jesús como los romanos… y somos como ellos

John Zmirak es el editor de The Stream. Es licenciado por la Universidad de Yale y experto en literatura inglesa. Ha escrito en publicaciones como First Things, The American Conservative o National Catholic Register y es autor de seis libros de pensamiento, economía y narrativa. Por la interesante perspectiva con la que presenta la películaResucitado [Risen], que se estrena en España este 23 de marzo, reproducimos a continuación su correspondiente crítica cinematográfica.]  Ver tráiler pinchando: AQUÍ

Resucitado: una película cristiana para romanos como nosotros
Resucitado (ver abajo el tráiler) es una nueva y potente película sobre la Resurrección de Cristo y los primeros días de la Iglesia. Tiene suspense, intriga, tensas secuencias de persecuciones e incluso algunas buenas escenas de guerra. El film es riguroso, entretenido y veraz sin resultar sermonenante ni melodramático. Casi diría “reverente”, pero la palabra no es correcta: sugiere una lentitud prudente y delicada que casa más con la liturgia que con el cine. ¡Y en Resucitado hay acción!

Sus personajes, poderosamente interpretados, y su bien trabado argumento te mantienen atado al sillón desde los títulos de apertura. Yo la vi en un cine que te sirve margaritas, pero no vi a nadie corriendo ni un momento al servicio: no querían perderse ni un minuto. Así que vayan y véanla. Y no, no cuenta como sacrificio cuaresmal, porque van a disfrutarla, con o sin margaritas.

Y ahora que les he dado resuelto qué hacer el viernes por la noche, permítanme explicar otra cosa especial en esta película. Contempla la historia de la muerte y resurrección de Jesús exactamente desde la perspectiva correcta: la de un tribuno romano y de corazón duro, Clavius (Joseph Fiennes).

Ver Resucitado me obligó a admitir algo que me ha preocupado en todas las películas similares: en cada una de ellas, desde Jesús de Nazaret y El Evangelio de Juan a La Pasión de Cristo, me he encontrado a mí mismo identificándome no con los judíos sino con los romanos.

Son éstos gente razonable, que traen el orden y la ley, constructores de carreteras y acueductos. Van afeitados y limpios, con cortes de pelo normales y preocupaciones sanas y universales: quieren un país tranquilo, donde la gente pague sus impuestos y cumpla las leyes.

Pero el pueblo al que gobiernan parece ajeno a nuestros ojos: una horda de gentes de Oriente Medio con pelo largo, barbudos, a menudo descalzos, propensos a discutir sobre profecías… y eso cuando no salen de las cavernas dando saltos como esos zelotes cuasi-suicidas de ojos desorbitados.

Cuando los soldados romanos de Resucitado se dispersan por todo Jerusalén registrando las casas de quienes piensan que son terroristas impulsados por la religión, no puedo dejar de pensar en escenas similares de El francotirador [American Sniper]. Lo cual es turbador, lo sé.Solía justificar ante mí mismo esta reacción recordando que el Imperio un día se convertiría y serviría como bastión de la Iglesia que evangelizó Occidente. Estando de parte de los romanos, me ponía de lado de una especie de proto-Iglesia que sólo estaba esperando un Constantino que la llevase a su perfección final. No es necesario ser protestante para comprender que esta teoría no es correcta.

Como cristiano de toda la vida, me sentiría mejor conmigo mismo si asumiese la perspectiva de los apóstoles, o la de la madre de Jesús, o al menos la de los judíos largo tiempo oprimidos que en multitud buscaban a Cristo para su liberación temporal. Pero, simplemente, no puedo. Y adivino que usted tampoco.

En la mayor parte de las películas hay un problema, y es que los cineastas intentan ayudarnos a ver a Jesús a través de los ojos de sus seguidores. Pero nosotros no somos como ellos. No somos miembros de una pequeña tribu de elegidos de raza y religión idénticas, que han padecido durante siglos una ocupación extranjera y ahora ansían un héroe conquistador. (Aunque si usted ha visto a algunos de los partidarios más entusiastas de Donald Trump, tal vez piense de otra manera.)

Nos parecemos mucho más a los romanos del siglo I, ciudadanos de un poder mundial decadente que se ha apartado de las virtudes que lo hicieron grande, donde la religión sirve cada vez más para una función puramente decorativa… y nos gusta mantenerla así.

Como los romanos, disfrutamos de las ventajas de una cultura humana elaborada que celebra el poder de la mente. Como los romanos, desechamos a nuestros hijos no deseados. Es triste, pero es lo único “razonable” que hacer. La vida es fabulosa, la vida no vale mucho.

Resucitado parte de este problema narrativo fundamental y lo convierte en una virtud. Vemos a Clavius conspirando con Poncio Pilato entre las maquinaciones internas del gobierno de Roma, y suena parecido a nuestras conversaciones sobre las elecciones primarias o las intrigas de los despachos políticos. Les escuchamos comentar sobre cómo frenar a un movimiento religioso, y nos recuerda las noticias desde Irak. O con más chispa, escuchamos disimuladamente a estos romanos hablar de las cosas divinas y citar a sus dioses favoritos con la misma mirada vacía en sus ojos con la que cualquier moderno alega ser “espiritual, pero no religioso”.

Todos hemos sufrido dudas y vivimos en una cultura que se afirma sobre ellas. Así que podemos ponernos en la piel de Pilato cuando resume indolentemente el precio de una vida de calculada ambición. Señala un cadáver. “Hacemos todo por… esto”. El cero enorme y final que multiplica todos nuestros esfuerzos en la tierra pende sobre estos romanos que abordan la muerte negándola o purgan ese miedo con espectáculos llenos de emoción y sangre.

Como admite Clavius ante Pilato, lo que él busca realmente en la vida es “un día sin muerte”. No quiere esto decir que él huya del combate, o del repulsivo trabajo de dirigir crucifixiones. Quiere un día de vida que no esté marcado, manchado, envenenado por la muerte. Y nos dice con una sonrisa triste que sabe que nunca lo encontrará. A no ser que…

¿Qué es esa historia ridícula de que el mesías de los judíos realmente ha resucitado, y justo en la forma que Él prometió? Y ahí nuestros corazones paganos son escépticos y nostálgicos a la vez. ¿Es posible que esas historias sean más que historias, esto es, hechos sobrios y tangibles? ¿Y si pudiésemos encontrarnos con ese Mesías en carne y hueso, comer con Él y verle hablando y sonriendo con sus seguidores, sus amigos? ¿Cómo se sentiría eso? ¿A qué se parecería? ¿Cómo nos cambiaría?

Encontramos las respuestas en Resucitado, a través de los mismos pasos vacilantes que debe seguir Clavius. Su escepticismo es nuestro escepticismo, sus vagas esperanzas y dudas son las nuestras, no importa lo fieles que seamos como gente que va a la iglesia. El aire que respiramos, las vidas que vivimos, son romanas de la cabeza a los pies. A nosotros nos corresponde haller la antigua chispa judía que puede encenderlos.Resucitado nos recuerda que debemos buscar, y nos asegura que encontraremos.

Publicado en The Stream.
Traducción de Carmelo López-Arias. ReL

 

Nota de la Conferencia Episcopal sobre el matrimonio y el fallo del Tribunal Constitucional

Nota sobre el matrimonio y el fallo del Tribunal Constitucional. Jueves, 08 de Noviembre de 2012 13:30 | Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española. El Tribunal Constitucional ha avanzado anteayer el sentido de una sentencia, que publicará próximamente, en la que resuelve que la actual legislación española sobre el matrimonio es conforme a la Constitución. Ante la trascendencia de este fallo, recordamos brevemente la doctrina católica, sin perjuicio de que, cuando sea conocida la sentencia, sean necesarias más precisiones.

1. La legislación actualmente vigente en España ha redefinido la figura jurídica del matrimonio de tal modo, que éste ha dejado de ser la unión de un hombre y de una mujer y se ha transformado legalmente en la unión de dos ciudadanos cualesquiera, para los que ahora se reserva en exclusiva el nombre de “cónyuges” o de “consortes”. De esta manera se establece una insólita definición legal del matrimonio con exclusión de toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer. Los españoles han perdido así el derecho de ser reconocidos expresamente por la ley como “esposo” o “esposa” y han de inscribirse en el Registro Civil como “cónyuge A” o “cónyuge B”.

2. Por tanto, no podemos dejar de afirmar, con dolor, que las leyes vigentes en España no reconocen ni protegen al matrimonio en su especificidad. Por ello, convencidos de las consecuencias negativas que se derivan para el bien común, alzamos nuestra voz en pro del verdadero matrimonio y de su reconocimiento jurídico. Todos, desde el lugar que ocupamos en la sociedad, hemos de defender y promover el matrimonio y su adecuado tratamiento por las leyes. Es el momento de leer de nuevo la reciente Instrucción Pastoral de la Asamblea Plenaria de nuestra Conferencia Episcopal tituladaLa verdad del amor humano. Orientaciones sobre la verdad del amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar, aprobada el pasado 26 de abril y publicada el 4 de julio.

3. No es de nuestra competencia hacer juicios sobre la pertinencia jurídica de las sentencias de los tribunales. Es, en cambio, nuestra obligación ayudar al discernimiento acerca de la justicia y de la moralidad de las leyes. En este sentido, debemos reiterar que la actual legislación española sobre el matrimonio – con independencia de que sea o no conforme a la Constitución – es gravemente injusta, puesto que no reconoce ni protege la realidad del matrimonio en su especificidad. Es, pues, urgente la modificación de la ley con el fin de que sean reconocidos y protegidos los derechos de todos en lo que toca al matrimonio y a la familia. Pensamos, en particular, en el derecho de quienes contraen matrimonio a ser reconocidos expresamente como esposo y esposa; en el derecho de los niños y de los jóvenes a ser educados como esposos y esposas del futuro; y en el derecho de los niños a disfrutar de un padre y de una madre, en virtud de cuyo amor fiel y fecundo son llamados a la vida y acogidos en una familia estable. Ninguno de estos derechos es actualmente reconocido ni protegido por la ley.

Que María Santísima cuide de las familias e interceda por los gobernantes, sobre quienes pesa el deber y a quienes compete el servicio de ordenar con justicia la vida social.

Madrid, 8 de noviembre de 2012

¿Qué es la Cuaresma?

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

VER VÍDEO PINCHANDO: AQUÍ

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

40 días

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

Aciprensa

Radio María: Cobertura en toda España

RADIO MARÍA CON SONIDO DIGITAL Y EN ESTÉREO A TRAVÉS DE LA TDT

Desde el 24 de enero de 2011 ya se puede recibir RADIO MARÍA en la TDT (TELEVISIÓN DIGITAL TERRESTRE).

1. En los televisores modernos (o sea con receptor TDT incorporado dentro del televisor) se cargará automáticamente y aparecerá RADIO MARÍA en la lista de emisoras recibidas o en la lista de radios.

Nos aparecerá una pantalla fija con el nombre de Radio María y podremos escuchar la señal a través de los altavoces del televisor.

2. En los televisores con receptor TDT externo tendrá que efectuar una búsqueda automática de canales y una vez realizada podrá recibir la señal de RADIO MARÍA.

Si conoce el canal TDT en el que emite Radio María en su provincia puede hacer una búsqueda manual. (ver listado más abajo)

En este caso podremos recibir la señal de RADIO MARÍA en la televisión o si conectamos unos altavoces al receptor de TDT apagamos la televisión y lo escuchamos sólo a través de los altavoces.

Estos altavoces pueden ser inalámbricos y así los podemos ubicar en cualquier zona de la casa.

3. Existen receptores portátiles de TDT, como el que aparece en la foto. Con ellos podrá recibir también RADIO MARÍA. Desplegamos su antena telescópica y una vez buscados los canales ya podemos escuchar RADIO MARÍA.

En caso de duda y si quieres conocer la cobertura en tu zona introduce tu código postal en este enlace:

http://www.televisiondigital.es/terrestre/cob ertura/Paginas/Cobertura.aspx

En la actualidad, el porcentaje de la población española en zona de cobertura de la TDT supera el 98%.

La Misa dentro de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de Los Caídos

Noticias: El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, anunció el pasado 9 de diciembre ante la Comisión Constitucional del Senado que la basílica de la Santa Cruz del Valle de Los Caídos se reabriría al culto este domingo, después de instalar un túnel que permite el acceso al templo.

 

Confiemos que, finalmente, no haya algún problema ‘ajeno a la voluntad del Ministro’.

Ver vídeo, pinchando: Aquí