La Iglesia trata de convencer proponiendo argumentos racionales en el espacio público
La libertad religiosa no se reduce a la libertad de culto sino que debe incluir el respeto a la objeción de conciencia de las personas y de las instituciones católicas para no ser discriminadas por no querer intervenir en prácticas intrínsecamente malas. Esta es una de las ideas centrales que Benedicto XVI transmitió en su discurso a un grupo de obispos de Estados Unidos en visita ad limina en Roma.




